El arte de Amar

Aprovechando que se acerca San Valentín, quería compartir este vídeo con el que he tenido la gran suerte de toparme en Facebook.

En este nos encontramos a varias personas dándonos una serie de consejos sobre lo que a nosotros pueden parecernos signos impepinables del enamoramiento pero que muchas veces pueden no ser suficientes para comprometerte con una persona toda tu vida. Al final descubrimos que los protagonistas son miembros de longevos matrimonios que llevan 54, 44, 55 años juntos y que, por tanto, son expertos en todos los sacrificios que conlleva el amor de verdad de la buena, aquél que hace que a pesar de muchos pesares dos personas decidan permanecer juntas toda su vida.

Por lo que me han contado y he leído aquí y allá, el amor con mayúsculas es algo mucho más profundo y complicado que el sentimiento que produce mariposas en la tripa que solemos catalogar como amor y que muchas veces lo usamos como indicativo de estar o no enamorado; cada vez son más las parejas y matrimonios que deciden romper su compromiso por aquello de que “ya no sienten lo mismo que antes”.

El vídeo acaba citando el precioso himno al amor Agapé de la Primera carta de San Pablo a los Corintios y que nunca está de más recordar:

Hermanos:
Ambicionad los carismas mejores. Y aún os voy a mostrar un camino excepcional.
Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos platillos que aturden.

Ya podría tener el don de la profecía y conocer todos los secretos y todo el saber, podría tener fe como para mover montañas; si no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es paciente, afable; no tiene envidia; no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita; no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad.

Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites. El amor no pasa nunca.

Los griegos distinguían entre 4 tipos de amor:

  • EROS– Amor intenso, carnal y generalmente efímero. En esencia, el amor sexual.
  • STORGÉ– Amor fraternal, comprometido y duradero.  En muchos casos implica una relación filial pero también puede sentirse por algunos amigos. Sentimiento protector y que detona la lealtad.
  • PHILIA– Solidaridad, hermandad y amor por el prójimo. Motor para que un individuo busque el bien común.
  • AGAPÉ– amor incondicional y reflexivo, conlleva estar dispuesto a sacrificarse por el bien del ser amado. Amor con mayúsculas. Término que, al parecer, no era muy empleado entre los antiguos griegos antiguos y que empezaron a utilizar sobre todo los primeros cristianos para hablar de la gratuidad del amor de Dios.

Investigando un poco sobre los que andan detrás de este y otros vídeos publicados por la iniciativa soyamante.org, he descubierto el siguiente test que calcula el porcentaje de los distintos tipos de amor que componen la fórmula de una relación de pareja a partir de una serie de preguntas.

Me ha parecido súper interesante y animo a todos a completarlo, tengan o no pareja, pues nunca está de más adentrarse y profundizar lo máximo posible en lo que Erich Fromm llamaba el Arte de Amar. En el libro del mismo nombre, el pensador alemán sostiene como tesis principal que muchas veces nos preocupamos mucho más de ser objetos dignos de ser amados que en aprender el verdadero arte de amar.

El amor no es esencialmente una relación con una persona específica; es una actitud, una orientación del carácter que determina el tipo de relación de una persona con el mundo […] Si amo realmente a una persona, amo a todas las personas, amo al mundo, amo la vida.

Como cristianos tenemos la gran suerte de tener a Jesús como principal maestro en este complicado arte y la oportunidad de ponerlo en práctica con todos los que nos rodean. Porque, aunque hoy en día parezca que el amor romántico es el único que da sentido a nuestras existencias y que si no tienes pareja estás condenado a la soledad y al vacío, es la práctica constante de ese amor desinteresado que ha sido derramado en el  corazón de todos nosotros el que nos regala verdadera y duradera felicidad. Por eso, propongo que aprovechemos el día de San Valentín para celebrar todos los tipos de amor y, especialmente, el amor Agapé, el más divino de todos y que además es gratis!